La Justicia decretó la quiebra de Garbarino, la histórica cadena de electrodomésticos, y ordenó la liquidación completa de la empresa. El Juzgado Comercial N° 7 tomó la resolución tras vencerse los plazos legales sin ofertas de compra. La cadena llegó a tener 200 locales.
Durante los últimos meses, se intentó evitar el cierre definitivo mediante el mecanismo de salvataje, donde potenciales inversores podían presentar propuestas para adquirir la compañía y negociar con los acreedores.
Sin embargo, el plazo legal venció sin que apareciera un comprador con el respaldo financiero necesario para hacer frente al pasivo millonario de la cadena.