La reforma política que impulsa el Gobierno endurece los requisitos y varios partidos tendrían dificultades para ser habilitados
Con la reforma política que impulsa el Gobierno, La Libertad Avanza (LLA) tendría dificultades para conservar su personería jurídica en 19 provincias, producto del endurecimiento de los requisitos que el proyecto busca imponer para la existencia de los partidos. Esa situación le impediría, a su vez, competir con fórmula propia de presidente y vice en las elecciones. Sin embargo, el espacio libertario contaría con vastos recursos para evitar quedar fuera de competencia.
El oficialismo apunta a reactivar en el Senado el debate sobre la reforma electoral tras algunos meses de suspenso. Aunque el eje del proyecto es la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) –un punto que sigue sin resolverse por la resistencia de los aliados–, Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en la Cámara alta, adelantó que el oficialismo también priorizará otros cambios del sistema político. Entre ellos, “terminar con los partidos truchos”.
Las nuevas reglas de juego
El proyecto oficialista eleva el piso de afiliados para la habilitación distrital del 0,4% al 0,5% del padrón, sube a diez el número de provincias necesarias para el reconocimiento nacional (actualmente son cinco) y, para esto último, suma un requisito hasta ahora inexistente: contar con afiliados equivalentes al 0,1% del padrón nacional (36.035).
De acuerdo al texto de la reforma, los partidos deberán adaptarse antes del 30 de junio de 2027, por lo que los nuevos criterios regirían para los comicios del año próximo.