El municipio de Pomán atraviesa una delicada situación financiera y se convirtió en el primero de la provincia en admitir dificultades para cumplir con obligaciones salariales.
El intendente Francisco Gordillo confirmó que la comuna no pudo abonar en tiempo y forma la ayuda a la canasta familiar ni los subsidios municipales, debido a la marcada caída en los fondos de coparticipación.
Frente a este escenario, Gordillo anticipó que la comuna deberá gestionar un nuevo crédito o préstamo para poder cancelar las obligaciones pendientes y garantizar el funcionamiento básico de la administración.
“Son decisiones difíciles”, planteó el intendente, en un contexto de crisis financiera que impacta de lleno en las arcas municipales y pone en tensión la sostenibilidad del esquema actual.