Pendrive Adorni y la sugestiva similitud a “The big bang theory”

La historia de las Bitcoin de Manuel Adorni apareció con la misma naturalidad que sale un conejo de una galera: de golpe, tras años sin figurar donde debían figurar. Y como en Argentina siempre pasa lo increíble, hay un impensado parecido entre lo que contó el vocero y una famosa serie, que ya contó su mismo relato en 2017.

El capítulo de The Big Bang Theory que parece haber anticipado el caso Adorni

Algunas historias parecen escritas por un guionista, y después está la de Adorni. Mucho antes de que la Bitcoin fuera un activo global, un grupo de nerds decidió minar algunas monedas digitales cuando prácticamente no valían nada. Dicho experimento quedó olvidado durante años hasta que, de repente, descubrieron que aquello que habían considerado poco más que un hobby se había transformado en una fortuna. El capítulo se titula “El enredo del Bitcoin”, pertenece a The Big Bang Theory y gira alrededor de una idea simple pero brillante: ¿qué pasa cuando alguien descubre que tuvo una fortuna frente a sus narices durante años sin saberlo?

La trama transcurre cuando Sheldon Cooper descubre que el precio de Bitcoin se había disparado hasta los US$ 5.000 por unidad, una cifra descomunal en aquel momento, lo cual lo lleva a recordar un episodio ocurrido 7 años antes. Resulta que Leonard, Howard, Raj y Stuart decidieron minar Bitcoins, cuando prácticamente nadie afuera del ambiente tecnológico entendía qué eran esas monedas virtuales, y las posibles implicancias impositivas del sistema. Sin embargo, el plan tenía un problema: Leonard había perdido ese pendrive años atrás, pasando por distintos gadgets para encontrarlo.

Las coincidencias que convirtieron a Manuel Adorni en un meme

Según las explicaciones difundidas alrededor de la rectificación de sus declaraciones juradas, Manuel Adorni sostuvo que parte de su patrimonio tenía origen en inversiones realizadas en Bitcoin durante los primeros años de expansión de la criptomoneda. La inversión inicial, de acuerdo con los datos que circularon públicamente, habría rondado los US$ 200.000, una cifra que con el paso del tiempo se engrosó considerablemente, llegando a registrarse montos cercanos a los US$ 513.000. La cuestión que generó polémica fue que esos activos no habían aparecido en sus declaraciones anteriores y fueron incorporados recién a posteriori mediante rectificaciones después de que el funcionario encontrara el pendrive donde guardó ese dinero.