El Saqueo de nuestro suelo

Cuáles son las empresas que buscan crudo en Malvinas y por qué las grandes petroleras le dan la espalda

El proyecto Sea Lion es impulsado por una firma israelí y una pequeña compañía británica; a diferencia de grandes jugadores, tiene una escala menor y asumió un riesgo geopolítico que las líderes parecen evitar por las restricciones que impone la legislación argentina

Javier Milei hablará esta noche por cadena nacional sobre las Islas Malvinas. El contenido del discurso se mantuvo bajo estricto hermetismo, pero el anuncio llega después de que Donald Trump señalara que analiza abandonar la histórica neutralidad de Estados Unidos en el conflicto de soberanía. Mientras la diplomacia ocupa el centro de la escena, en las islas avanza un proyecto petrolero concreto que le da una dimensión económica al reclamo argentino.

El avance de la explotación petrolera offshore en Malvinas tiene una particularidad que ayuda a entender por qué el proyecto pudo avanzar pese al conflicto de soberanía. Detrás del desarrollo de Sea Lion no están las grandes petroleras internacionales, sino dos compañías de exploración y producción de una escala considerablemente menor. Son Navitas Petroleum, de Israel, y Rockhopper Exploration, de Gran Bretaña.

El proyecto combina un potencial económico con un riesgo geopolítico que las grandes petroleras no están dispuestas a asumir. Para Navitas y Rockhopper, el tamaño de Sea Lion puede justificarlo. Para una petrolera global con miles de millones de dólares invertidos en la Argentina, el costo de quedar atrapada en el conflicto de soberanía resulta demasiado alto.