En otro intento por despegarse de las fallas de su modelo económico, el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, afirmó que la crisis de morosidad que atraviesan los bancos por créditos impagos es por culpa de la gente que se endeudó sin saber cómo.
“Los bancos no estaban acostumbrados y la gente se sobreendeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas, y eso no pasó”, fueron las palabras que utilizó el ministro de Economía para disimular su responsabilidad en el asunto.
Palabras más, palabras menos, la culpa no es del modelo ni de los bancos sino de los deudores, que en en buena parte son familias cuyos sueldos no alcanzan y que debieron pedir préstamos o bien recurrir a la tarjeta de crédito para comprar alimentos.