La caída del consumo golpea a las familias, a la recaudación impositiva y a las provincias
Los ingresos disponibles de las familias argentinas volvieron a caer en junio, pese a la desaceleración de la inflación. Según Equilibra, el ingreso disponible de 14,5 millones de trabajadores registrados bajó 0,5% mensual y 6,9% interanual, y permanece 16,9% por debajo del promedio de 2023.
Los trabajadores privados formales fueron los más afectados, con una caída del 1,4% mensual. En el sector público hubo una mejora del 2,1%, mientras que las jubilaciones registraron incrementos moderados.
La pérdida de poder adquisitivo también impactó en el consumo: las ventas cayeron 1% en supermercados, 1,4% en mayoristas y 6,2% en centros comerciales. A esto se suma el endeudamiento de los hogares, con una irregularidad del 12,77% en los créditos familiares.
El dato central es que, aunque los precios crecen más lentamente, los ingresos todavía no logran recuperar el poder de compra y las familias continúan ajustando su consumo.