La histórica marca de galletitas Tía Maruca cerró de manera definitiva su planta principal ubicada en Albardón, en San Juan, poniendo fin a más de dos décadas de actividad industrial y dejando sin empleo a decenas de trabajadores.
Entre las principales causas que llevaron a esta decisión aparecen la caída del consumo interno y el aumento sostenido de costos en insumos clave como harina y azúcar. A esto se sumaron dificultades para acceder a financiamiento y una presión impositiva que complicó la posibilidad de modernizar la producción.