El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) emitió en las últimas horas las reglas para un nuevo retiro voluntario y los empleados tendrán tiempo hasta el 31 de mayo para decidirse.
El gobierno de Javier Milei busca una reducción de 1.500 puestos de trabajo después de un año y medio de amenazas de despidos y ahogo financiero, y ahora podrían ser muchos más los técnicos e investigadores del INTA que acepten el retiro y traten de seguir sus días en el sector privado.