Una nueva jornada de protesta colapsó este lunes el centro de La Paz, Bolivia, donde la policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La fiscalía pidió detener a uno de los promotores de la movilización.
Las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos. El Palacio se Gobierno se encuentra rodeado de fuerzas policiales y militares. Siguen los bloqueos y crece el desabastecimiento.