La industria nacional y el comercio crujen con el Gobierno de Javier Milei: mientras las liquidaciones por cierre se volvieron cada vez más frecuentes, las fábricas que bajan sus persianas después de remarla por décadas también se multiplican dejando un tendal de trabajadores despedidos en la calle.
Es un callejón sin salida que tiene en el centro la política desreguladora del Gobierno libertario que, mientras promueve las importaciones, aplasta el consumo con los salarios pisados y no da tregua a los comerciantes con las tarifas que no paran de subir, así como las materias primas y el combustible.
Esto explica por qué Alejandro Schvartz, dueño de Visuar, empresa de fabricación y distribución de electrodomésticos, responde con evasivas cuando le preguntan cómo está: “Uno está viviendo, respira, de salud está más o menos bien”