En apenas dos años, 742 mil personas dejaron de pagar la prepaga en Argentina, golpeadas por el fuerte aumento de cuotas y la pérdida de poder adquisitivo.
Desde la asunción de Javier Milei, las prepagas acumularon una suba del 417%, muy por encima de la inflación general, que fue del 293% en el mismo período.
Como consecuencia, más de 10 millones de argentinos dependen exclusivamente del sistema público de salud, en un contexto marcado por la caída del empleo registrado, menores ingresos y encarecimiento del costo de vida.
El fenómeno refleja un cambio profundo en el acceso a la salud: miles de familias abandonan la cobertura privada porque ya no pueden sostenerla.