A siglos del prodigio que marc贸 el destino de Catamarca, la fe en la Virgen del Valle se renueva al recordar su hist贸rica intervenci贸n en el Campo del Pucar谩.
Seg煤n la cr贸nica, una mujer radiante protegi贸 a los labradores de un ataque inminente, mientras en la capilla, su imagen aparec铆a con los vestidos desgarrados y cubiertos de abrojos. Este hecho no solo evit贸 el derramamiento de sangre, sino que consolid贸 a la Virgen como la protectora incansable que camina junto a su pueblo en los senderos m谩s dif铆ciles.