Abrumadora derrota de Trump que pierde las dos cámaras del Congreso y queda a tiro de investigaciones
El Congreso podrá citar a funcionarios, rechazar financiamiento militar y hasta impulsar un juicio político.

Las elecciones legislativas de Estados Unidos arrojaron el peor escenario para Donald Trump. El tsunami de votos para los demócratas confirman que perdió por una distancia abrumadora el control de ambas cámaras y más grave, que la mayoría de los norteamericanos no están conformes con su gobierno.
Inflación, corrupción, caprichos de rey, la guerra con Irán, persecuciones a latinos aunque sean inmigrantes legales, encabezan las razones de la paliza electoral que se comió el magnate, que incluyó la pérdida de históricos bastiones republicanos como Carolina del Norte, Ohio, Iowa y Texas, entre otros.
La persecución, tortura y detención en galpones inhumanos de inmigrantes terminaron de alejar a la mayoría del voto latino que había acompañado a Trump, hundiendo su voto en estados claves como Florida, que terminó ganando por muy poco margen o Texas que el Partido Republicano perdió por primera vez en más de tres décadas, y permitió a los demócratas que nazca un nuevo presidenciable, el senador electo James Talarico. Lote al que se suma el ganador de Georgia, Jon Ossoff, uno de los críticos más implacables de Trump.

La disputa por la Cámara de Representantes será una de las principales pruebas para medir el respaldo al presidente Donald Trump y condicionar la capacidad de Trump para avanzar con su agenda durante los dos últimos años de mandato. Los republicanos llegan a las elecciones con una mayoría ajustada, que los demócratas buscan arrebatarles en unos comicios en los que se renovarán los 435 escaños de la Cámara baja. La campaña estuvo marcada por las preocupaciones económicas, la política migratoria y la evaluación de la gestión presidencial. Si la oposición logra imponerse, tendrá el control de las comisiones y mayores herramientas para investigar al Gobierno, además de capacidad para bloquear o demorar iniciativas legislativas de Trump y abrir una nueva etapa de confrontación política en Washington.