El dirigente Luis Fadel expresó su preocupación por la profunda crisis económica y social que atraviesa el país, al señalar que el consumo masivo acumula cinco meses consecutivos de caída y que la situación afecta cada vez con más fuerza a las familias catamarqueñas.
Fadel sostuvo que las ventas continúan retrocediendo tanto en supermercados como en comercios barriales, reflejando una pérdida constante del poder adquisitivo y una creciente dificultad de la población para afrontar gastos básicos.
“El ajuste económico está golpeando directamente el bolsillo de los trabajadores y de millones de argentinos. Cada vez hay más familias que no llegan a cubrir necesidades esenciales como la alimentación, los servicios, los medicamentos o la educación”, afirmó.